“No es ciencia, es conservadurismo”: experto critica la eliminación del enfoque de género en la educación peruana
- Red Actora
- 19 dic 2025
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Redacción RedActora |

La decisión del Congreso del Perú de eliminar el enfoque de género de la legislación educativa y reemplazar la Educación Sexual Integral (ESI) por una enseñanza basada en lo “científico, biológico y ético” refleja el “gran avance de los movimientos antiderechos” en la región, advirtió Nilton Ángelo, sociólogo y líder de proyectos de masculinidades saludables en Ipas Bolivia, en entrevista con RedActora.
A su juicio, no se trata de una apuesta por la ciencia, sino de un retorno a miradas conservadoras que buscan imponer una visión restringida sobre el género, la orientación sexual y la identidad.
Ángelo sostuvo que el sustento “científico y biológico” al que apelan los legisladores peruanos es problemático, porque parte de una idea falsa de objetividad. “La ciencia también está construida desde subjetividades”, explicó, y recordó que históricamente la ciencia occidental se ha desarrollado desde marcos patriarcales y coloniales. En ese sentido, considera que el énfasis exclusivo en lo biológico responde a una tendencia global que intenta reinstalar prácticas tradicionales, concibiendo el cuerpo como un destino inamovible.
Para el sociólogo, uno de los principales errores de esta postura es el determinismo biológico: asumir que tener determinados órganos genitales define necesariamente la forma de vivir, sentir y relacionarse. “Eso es totalmente erróneo”, afirmó. Si bien reconoce que existen procesos biológicos y químicos que no pueden negarse, subrayó que estos no son determinantes, ya que siempre median la construcción social y la experiencia individual.
El componente “ético” de la nueva educación sexual también es objeto de fuertes críticas. Ángelo lo define como un sustento moral basado en parámetros conservadores que buscan imponer valores tradicionales sobre el ejercicio de la sexualidad. Desde esa lógica, explicó, lo “ético” sería no hablar de orientaciones sexuales o evitar cualquier referencia a las prácticas sexuales. Sin embargo, aclaró que la ESI no promueve relaciones sexuales, sino que brinda información para que las personas puedan cuidarse y tomar decisiones responsables con su proyecto de vida.
La omisión de información, advirtió, tendrá consecuencias concretas: más embarazos adolescentes, mayor incidencia de violencias sexuales y profundos conflictos existenciales vinculados a la identidad. Frente a ello, defiende la ESI como una política con amplio sustento político, teórico y empírico, que no puede reducirse a una opinión. “Es evidente que quienes la cuestionan no la han leído ni trabajado”, señaló.
El caso peruano, agregó, debe leerse como una advertencia regional. Ángelo recordó que en Bolivia ya existen discursos similares, como los de sectores conservadores que plantean revisar, anular o censurar leyes vinculadas a derechos. “No es algo que no se veía venir”, concluyó, y alertó que este tipo de retrocesos no solo afectan a colectivos específicos, sino a cualquier persona que busque información para vivir su sexualidad de manera libre y responsable.
El pasado 20 de noviembre, el Pleno del Congreso peruano aprobó la eliminación del enfoque de género de toda la legislación, mediante la denominada “Nueva Ley de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres”.
La norma reemplaza la Educación Sexual Integral por una educación sexual basada en criterios “científicos, biológicos y éticos”.
Tras su aprobación, organizaciones como Amnistía Internacional, el Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, el Movimiento Manuela Ramos y Promsex cuestionaron al Parlamento por promover lo que consideran un grave retroceso en derechos.





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